Castellano | English

Suscribete

 » Home » LO QUE LOS BRITANICOS DEBEN SABER SOBRE EL IMPUESTO DE SUCESIONES Y DONACIONES EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

LO QUE LOS BRITANICOS DEBEN SABER SOBRE EL IMPUESTO DE SUCESIONES Y DONACIONES EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

Si usted vive o tiene propiedades en España es posible que sus herederos, o quizás usted mismo, se vean afectados en algún momento por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (IS).

Es conveniente entender cómo le afectará y las medidas que puede adoptar para mitigar su aplicación.

Con la planificación correcta, puede asegurar que su herencia pase a las personas adecuadas sin tener que pagar más de lo estrictamente necesario. En primer lugar, es primordial conocer las claves del sistema sucesorio español.

EL SUJETO PASIVO DEL IMPUESTO ES EL RECEPTOR NO EL OTORGANTE.

Al contrario de lo que ocurre en el Reino Unido, dónde el impuesto se paga antes de que los bienes heredados o donados cambien de manos, en España son sujetos pasivos del impuesto todas las personas en el momento de la aceptación de los bienes que radican en territorio español, tanto en las donaciones como las herencias.

Respecto de los bienes en España, el impuesto se paga con independencia de dónde resida el beneficiario. Por tanto, si usted deja bienes en España, sus beneficiarios pagarán en España –o, cuando menos, estarán obligados a formular declaración fiscal por ese impuesto- sin importar su lugar de residencia. Sin embargo, para los residentes en España, la fiscalidad española será de aplicación con independencia de dónde radiquen los bienes. Por tanto, si usted recibe un legado en Reino Unido y es usted residente en España, también pagará en nuestro país.

El impuesto se paga en los 6 meses siguientes a la fecha de fallecimiento, incluso aunque los bienes no sean realizables inmediatamente. Esto presenta alguna dificultad en los casos de herencia de gran valor, si los bienes no pueden venderse.

LOS CONYUGES E HIJOS TAMBIEN ESTAN SUJETOS.

Otro aspecto en el que la legislación fiscal española difiere de la británica es que no hay –en principio- exención para los cónyuges. Por tanto, si usted es residente y deja bienes a su cónyuge también residente en España, este será sujeto obligado al IS. Incluso para no residentes, cuando se trata de bienes inmuebles, los cónyuges son sujetos obligados al pago. Y, al fallecimiento del cónyuge supérstite, el impuesto se paga nuevamente por los hijos u otros posibles beneficiarios.

Hay algunas deducciones del impuesto por aplicación del régimen común (el no especial que aplica en ciertas Comunidades Autónomas): 15.957 € para esposos, descendientes y ascendientes (con deducciones especiales para los descendientes menores de 21 años); 7.993 € para hijastros, hermanos, primos y sobrinos. Otros herederos –que pueden incluir parejas no casadas en determinados casos- no tienen deducción alguna.

LO QUE SE PAGA DEPENDE DE CADA COMUNIDAD AUTONOMA.

El tipo aplicable al IS abarca desde un 7’65% a un 34%.

No obstante, cada Comunidad Autónoma tiene la facultad de modificar esta regla general de la Administración Central, y algunas de ellas lo han hecho a favor de los sujetos pasivos, incluido el Gobierno Valenciano.

Las deducciones en la Comunidad Valencia son bastante generosas, dado que la reducción general para cónyuges y los familiares más próximos (descendientes y ascendientes) llega a los 100.000 €, más otros 8.000 € por cada hijo menor de 21 años, con el tope de 156.000 €. Así mismo, la legislación aplicable en la Comunidad Valenciana permite a las parejas de hecho no casadas beneficiarse de los mismos privilegios que las casadas, siempre que se hubieran registrado como tales en un registro especial. Además, cuando se hereda la vivienda que constituye el domicilio familiar de un cónyuge o de un familiar directo (descendiente y hermano mayor de 65 años) hay una reducción del 95% sobre la base imponible, con un máximo de 150.000 € por persona, siempre que la vivienda no se enajene durante los 5 años siguientes al fallecimiento.

Sin embargo, llegar a determinar cuándo se aplica la normativa estatal o la de cada Comunidad Autónoma puede no ser clara en todas las ocasiones, y puede verse afectada por diversos factores. Precisamente por esta complejidad es esencial estar bien asesorados, principalmente antes de comprar una propiedad o trasladarse a España.

TAMBIEN PODRIA AFECTARLE EL IMPUESTO DE SUCESIONES EN SU PAIS.

Dado que la fiscalidad sucesoria en Reino Unido viene determinada por el concepto de “domicilio”, distinto de la “residencia” aplicable a España, y que aquel puede entrañar una cierta confusión, muchos británicos residentes en España podían verse sometidos también al IS en su país.

En particular aquellos domiciliados en Reino Unido podrían ser sujetos de IS tanto en España como en Reino Unido, aunque lo pagado en España por este concepto siempre podrá ser deducido en Reino Unido en evitación precisamente de la doble imposición.

Por tanto, es importante entender cómo funciona el IS aplicable a la situación particular de cada uno, así como la posible repercusión fiscal en el Reino Unido. Los consortes también deben evaluar la mejor solución si el cónyuge supérstite se queda en nuestro país o regresa a Reino Unido, y dado que el “domicilio” inglés puede cambiarse con facilidad, es muy recomendable un asesoramiento profesional en esta materia.

Con el Brexit para acabar de complicar el panorama, ahora es un buen momento para revisar su situación sucesoria y explorar las distintas opciones. Cada familia es un mundo distinto, por lo que el asesoramiento debe ser individualizado para su caso concreto. También debe considerarse como va a afectar la herencia o donación a sus beneficiarios: el mejor regalo que pueden hacer a los suyos es dejar solucionado su problema hereditario a su fallecimiento.

En BRAVO ABOGADOS somos profesionales especializados en ofrecer asesoramiento internacional, de tal forma que pueda minimizarse el impacto fiscal de su sucesión tanto aquí como en Reino Unido. Póngase en contacto con nosotros para asegurarse de que su legado llegará a los suyos de una manera adecuada y sin sobresaltos.

Volver